Religión o "Como entrenar a tu Dios"
Y es que el otro día hablando con mi hijo sobre el futuro de la robótica imaginábamos un mundo en el que la inteligencia artificial nos permitía tener sirvientes perfectos que no comen, no protestan, no se cansan y están allí siempre para atender nuestras necesidades dejándonos así tiempo para expandir nuestras actividades más allá de nuestra propia supervivencia.
Y pensando un poco sobre eso vino a mi mente la palabra "paraíso" y justo la idea de que el paraíso es precisamente eso. El paraíso es la esclavitud total de un dios omnipotente el cual se convierte en sirviente, el cual cumple todos los deseos de sus amos, que siempre está atento pues lo ve y lo escucha todo, que siempre tiene las respuestas y para el que nada es imposible.
Llevando esta idea a otras religiones nos damos cuenta de que todas ellas, sin importar a que dioses o creencias se refieran, tienen el mismo objetivo: Controlar a los dioses.
Cada religión crea distintos ritos y técnicas para que sus plegarias sean escuchadas, desde simples oraciones mentales hasta sacrificios humanos, el objetivo de estos ritos es siempre el controlar fuerzas superiores al ser humano, doblegar la voluntad de los dioses para que estos usen su poder en favor de los feligreses.
Así las religiones son sociedades humanas cuyo fin es encontrar los medios para controlar el poder divino y no convertirse en dioses, sino gobernar sobre ellos.
Y lo vemos en la historia, si tenemos a un líder religioso que de pronto presenta un "milagro" o alguna "señal" de que ha logrado dominar a la divinidad la gente le sigue abandonando a quien solamente con promesas de poder les ha mantenido unidos.
Así que vamos, el que te digan "quieres convertirte en un dios" no es tan malo como el "quieres dominar a los dioses"