La Divina Comedia
La pre-concepción de Mahoma
Dios: Tengo nuevamente otro mensaje importante para los miserables humanos.
Rápido, inseminen otro profeta en algún vientre por Medio Oriente, así él podrá escuchar mi voz en su cabeza cuando tenga edad para portar espadas!
Arcángel Gabriel: Sí, mi Señor! (...otra vez con la misma historia!)
Querubín no identificado: (Pst, Gabriel: Te apuesto que esto será el comienzo de otra religión en su nombre...)
Dios: Gabriel, esta vez serás tú quien le hable al profeta.
Arcángel Gabriel: ...Señor, no sería más conveniente asentar el mensaje en la cara siempre visible de la Luna, en lengua universal?
Dios: Mmmm... no, no, no. Eso puede verse desde cualquier punto de la Tierra. Carece del apropiado misterio con el que me escondo de ellos.
Arcángel Gabriel: Pero Señor, la última vez, con el mensaje recitado en vivo, luego fue escrito por los humanos y terriblemente mal interpretado, al punto que se matan entre ellos en tu nombre!
Dios: Muy bien escríbelo tú entonces, desde el principio.
Pero en un libro, como el que usan los humanos para escribir sus cosas. Y en otra lengua distinta a las anteriores, y que no se pueda traducir en todo su esplendor, porque no me gusta que los humanos se confundan.
Arcangel Gabriel: ... (¿¡!?)
Querubín no identificado: (Pst, Gabriel: te lo dijeeeee....)